Tu Bishvat - New Year for the Trees - Learning to Take Care of Our Resources by Rabbi Mauricio Balter

  

Tu Bishvat 5773/2013

 

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Learning to take care of our resources

 
In recent years, we see how strongly Tu Bishvat has transformed itself in a festival about environmental awareness, ecology, and our bond with nature. Without a doubt, the idea of celebrating trees and their fruit, the environment and Mother Earth, is especially important in this day and age where greenhouse gases emissions, pollution, global warming and the environmental awareness of corporations is growing. 
 
Given the multifaceted nature of environmental care, I would like to share today one that stems from the Torah: the mitzvah of "bal tashchit"- not destroying and not wasting. We read in the book of Deuteronomy:
 
19 When thou shalt besiege a city a long time, in making war against it to take it, thou shalt not destroy the trees thereof by wielding an axe against them; for thou mayest eat of them, but thou shalt not cut them down; for is the tree of the field man, that it should be besieged of thee? 20 Only the trees of which thou knowest that they are not trees for food, them thou mayest destroy and cut down, that thou mayest build bulwarks against the city that maketh war with thee, until it fall. (Deut 20.19-20)
 
In a situation of war, when a city is being besieged, one must not destroy the trees, both honoring the values of environmental preservation of a natural resources, and also preventing suffering and pain in the human heart. This verse was also extrapolated to other aspects of life. Thus helping us learn two very important values for our bond with nature and its resources. 
 
The first: waste not.
In the Talmud, Rabbi Zutra already warns us that when a candle is lit, it is forbidden to cover, without need, the oil lamp or to open the vial of fuel, since in both cases this increases consumption of precious fuel. Rabbi Yehudah Hachasid (c. XIII) teaches us that someone using expensive clothing under the sun is incurring (because of their wear) in a violation of "bal tashchit".
 
The second: ruin not.
Our tradition teaches us that we must be careful not to ruin something wantonly, demanding careful attention to our actions. For example, when we do the keriah (rending our garments as a sign of grief), we must not rend them too much so that clothes can be mended and used again. Another example is not to pass a cup of wine over bread (or challot), or to refrain throwing bread around the table, to prevent the possibility of ruining in the wine that is on the table.
 
Now, let us translate this mitzvah into our daily lives: What connection do we have with our natural resources and with resources in general? How much do we mind not wasting, ruining, or destroying our environment without need? What is our connection with the objects around us: with clothes, with food? 
 
Maybe Tu Bishvat holds the key to raising our awareness and generating a change that will help us take care of our environment and our resources. This Mitzvah teaches to love good and have a more positive outlook on life, and shun bad, and by taking care of nature, take the path of those who love peace.
  
Rabbi Mauricio Balter 
(Eshel Abraham-Beer Sheva, Israel) 
(translated by Rabbi Juan Mejía, Southwestern Coordinator for Be''chol Lashon)
 
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Aprender a cuidar los recursos

 
Una de las caras más fascinantes de las festividades judías es la búsqueda y renovación constante del sentido de cada una de ellas. Encontramos festividades que aparecen en nuestras fuentes con un sentido pero con el tiempo y el cambio de valores, van ellas mutando su contenido para adecuarse a nuevos mensajes que les queremos adjuntar: Jánuka se reformula con el crecimiento del sionismo y se convierte en la festividad de la lucha por la independencia, Tu BeAv se reformula, especialmente en Israel, como el día del amor. Así cada fiesta va desarrollando nuevos sentidos. Tu Bishvat es una de esas festividades.
 
La Mishná habla de cuatro años nuevos. Rosh Hashaná, por supuesto, es el más importante, el que celebra la creación del mundo. Los orígenes de otro año nuevo, Tu Bishvat, son más humildes. Marca el año nuevo para los árboles. A diferencia de Rosh Hashaná, la observancia de Tu Bishvat no se realizaba con alegría y celebración. En cambio, en la época en la que todavía estaba el Templo, el 15 de Shvat era el día designado para el diezmo de los frutos. Los árboles que habían dado frutos durante más de tres años para esa fecha, estaban sujetos a impuestos y la recaudación iba para la manutención del Templo. Los árboles frutales plantados tres años o menos antes de Tu Bishvat se consideraban orlá y su producto estaba prohibido por la Biblia (Lev. 19:23). En su cuarto año, la fruta diezmada se utilizaba como ofrenda. Después de la destrucción del Segundo Templo (70 EC), Tu Bishvat pasó calladamente a la historia judía como una fiesta menor.[note 1]
 
En los ultimos años vemos con más fuerza como Tu bishvat se ha transformado en la festividad que nos habla del cuidado del medio ambiente, de la ecología, de nuestro vínculo con la naturaleza. Sin duda. la idea de celebrar a los árboles y sus frutos, al medio ambiente y a la madre tierra, es especialmente importante en esta época en que las emisiones de gas verde, la contaminación, el calentamiento global y la consciencia de las corporaciónes están aumentando.
 
Por supuesto que el tema del cuidado del medio ambiente tiene múltiples contenidos, hoy quiero compartir con ustedes uno que considero muy importante y que tiene su origen en la Torá: la mitzvá de Bal Tashjit - no destruír o no desperdiciar. 
 
El origen de esta mitzvá esta el el libro de Deuteronomio:
 
 ''Cuando sitiares alguna ciudad por muchos días, peleando contra ella para tomarla, no destruirás sus árboles alzando contra ellos el hacha, porque de ellos podrás comer... Solamente los árboles que tú sabes que no son árboles que dan fruto comestible, éstos podrás destruir y cortar para construir baluarte contra la ciudad que te hace guerra.'' (Deut. 20:19-20)
 
En situación de guerra, cuando estén sitiando una ciudad evitarán arrancar árboles, se destaca el sentido ecológico de la preservación del recurso natural y también evitar generar sufrimiento y dolor en el corazón del hombre. La interpretación del versículo fue ampliada a otros ámbitos de la vida. Es así que aprendemos dos valores muy importantes para nuestro vínculo con la naturaleza y sus recursos.
 
El primero:  no desperdiciar
Ya en el Talmud Rabi Zutra nos advierte que cuando una vela está encendida, queda prohibido cubrir, sin necesidad, la lámpara de aceite o abrir la vasija de combustible, ya que en ambos casos el consumo del material combustible es más alto.
Rabi Yehuda  Hajasid (siglo XIII) nos enseñara que si alguien usa vestimentas caras bajo el sol, está incurriendo (por su desgaste) en Bal Tashjit.
 
El segundo: no arruinar
Nuestra tradición enseña que debemos ser cuidadosos de no arruinar. Este concepto nos exige prestar atención a nuestras acciones. Por ejemplo, cuando hacemos la Kriá (la rotura de ropa como señal de duelo) no debemos hacer una rotura excesiva para que la ropa pueda ser arreglada y vuelta a usar. Otro ejemplo, es la costumbre de no pasar una copa de vino sobre el pan (o sobre las jalot) y con este mismo sentido la costumbre de no tirar la jalá para evitar la posibilidad de arruinar el vino que está en la mesa.
Ahora traduzcamos la mitzvá a lo cotidiano: ¿Qué vínculo tenemos nosotros con los recursos naturales y con los recursos en general? ¿Cuánto cuidamos de no desperdiciar, dañar o destruir en vano a nuestro medio? ¿Cuál es nuestro vínculo con los objetos a nuestro alrededor, con la ropa, con la comida?
 
Quizás en este Tu Bishvat podamos tomar conciencia y generar un cambio, para poder cuidar más nuestro medio, nuestros recursos. La mitzvá nos enseña a amar el bien y a tener una visión positiva de la vida, a alejarnos del mal y a tomar a través del cuidado de la naturaleza, el camino de los hombres que aman la paz.
 
Rab. Mauricio Balter
Comunidad Eshel Avraham - Beer Sheva, Israel
Vice-presidente de la Asamblea Rabínica en Israel
[Note 1]Tu Bishvat: Nuevos Significados, Nueva Comprensión - Matthew LaGrone 
 
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Aprender A Cuidar Dos Recursos

 
Uma das facetas mais fascinantes das festividades judaicas é a busca e a renovação constante do sentido de cada uma delas. Encontramos festividades que aparecem em nossas fontes com um sentido, mas com o tempo e a mudança de valores, elas vão modificando seu conteúdo para se adequarem às novas mensagens que a elas queremos agregar: Chanucá se reformula com o crescimento do sionismo e se converte na festividade da luta pela independência, Tu BeAv se reformula, especialmente em Israel, como o dia do amor. Assim, cada festa vai desenvolvendo novos sentidos. Tu BiShvat é uma destas festividades.
 
A Mishná fala de quatro Anos Novos. Rosh HaShaná, obviamente, é o mais importante, aquele que celebra a criação do mundo. As origens de outro Ano Novo são mais humildes. Marca o Ano Novo das Árvores. Diferentemente de Rosh HaShaná, a observância de Tu BiShvat não acontecia com alegria e celebração.
 
Ao contrário, na época em que ainda existia o Templo, o dia 15 de Shvat era o dia designado para o dízimo dos frutos. As árvores que haviam frutificado durante mais de três anos para esta data estavam sujeitas a impostos e a coleta ia para a manutenção do Templo. As árvores frutíferas plantadas três anos ou menos antes de Tu BiShvat eram consideradas orlá (incircuncisas) e seu produto era proibido pela Bíblia (Lev. 19:23). Em seu quarto ano, a fruta dízima era utilizada como oferenda. Após a destruição do Segundo Templo (70 EC), Tu BiShvat silenciosamente passou a ser considerada uma festa menor na história judaica.[Note 1]
 
Nos últimos anos, vemos como Tu BiShvat tem se transformado mais intensamente na festividade que nos fala do cuidado do meio ambiente, da ecologia, do nosso vínculo com a natureza. Sem dúvida, a ideia de celebrar as árvores e seus frutos, o meio ambiente e a Mãe Terra é especialmente importante nesta época em que as emissões de gás, a contaminação, o aquecimento global e a consciência das corporações estão aumentando.
 
Certamente, a questão do cuidado com o meio ambiente tem múltiplos conteúdos. Hoje, quero compartilhar com vocês um que considero muito importante e que tem sua origem na Torá: a mitzvá de Bal Tashchit - não destruir ou não desperdiçar. A origem desta mitzvá está em Deuteronômio: 
 
Quando sitiares uma cidade por muitos dias, pelejando contra ela para a tomar, não destruirás o seu arvoredo, colocando nele o machado, porque dele comerás; pois que não o cortarás... Apenas as árvores que souberes que não são árvores de alimento, poderás destruí-las e cortá-las; e contra a cidade que guerrear contra ti edificarás baluartes.(Deut. 20:19-20)
 
Em situação de guerra, quando estavam sitiando uma cidade, evitavam arrancar árvores, destacando o sentido ecológico da preservação do recurso natural e também evitando gerar sofrimento e dor no coração do homem. A interpretação do versículo foi ampliada a outros âmbitos da vida. É assim que aprendemos dois valores muito importantes para nosso vínculo com a natureza e seus recursos.
 
O primeiro: Não Derperdiçar
Já no Talmud, o Rabi Zutra nos adverte que quando uma vela está acesa, é proibido cobrir, sem necessidade, a lâmpada de óleo ou abrir a vasilha de combustível, já que nos dois casos o consumo de material combustível é mais alto.Rabi Yehuda HaChasid (século XIII) nos ensinava que se alguém usa vestimentas caras sob o sol está contribuindo para seu desgaste em Bal Bashchit.
 
O segundo: Não Estragar
Nossa tradição ensina que devemos ser cuidadosas em não estragar. Este conceito exige que prestemos atenção em nossas ações. Por exemplo, quando fazemos a kriá (o corte na roupa em sinal de luto), não devemos fazer um corte profundo para que a roupa possa ser consertada e que possa ser usada novamente. Outro exemplo é o de não passar uma taça de vinho sobre o pão (ou sobre as chalot), e com o mesmo sentido o costume de não jogar a chalá para evitar a possibilidade de estragar o vinho que está na mesa.
 
Agora, vamos traduzir a mitzvá para o cotidiano: Que vínculo mantemos com os recursos naturais e com os recursos em geral? Quanto nos empenhamos em não desperdiçar, danificar ou destruir em vão nosso meio ambiente? Qual é nosso vínculo com os objetos ao nosso redor, com a roupa, com o alimento?
 
Talvez em Tu BiShvat possamos nos conscientizar e gerar alguma mudança, para poder cuidar mais de nosso meio, de nossos recursos. A mitzvá nos ensina a amar o bem e ter uma visão positiva da vida, a nos afastarmos do mal e embrenhar, a partir do cuidado com a natureza, o caminho dos homens que amam a paz.
 
 
Rabino Mauricio Balter
Comunidad Eshel Avraham - Beer Sheva, Israel
Vice presidente de la Assémbleia Rabínica em Israel
 
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[Note 1] Tu Bishvat: Nuevos Significados, Nueva Comprensión - Matthew LaGrone
 
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